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martes, 16 de agosto de 2011

SOLDADITO DE PLOMO I

DISPARE, NO SE PARE,
MATE, MATE
un mar rubio de trigo en algún sitio,
tal vez era su pelo, no recuerdo
NO LO PIENSE,
QUE APUNTE,
MATE, MATE
ella tal vez tenía mirada de gaviota,
olas de mar abierto en la sonrisa
DISPARE,
QUE SE MUEVA,
¿NO ME OYE?
y un andar cadencioso hasta en la prisa
PROHIBIDO SOÑAR,
CORRA,
DISPARE
hasta el olmo dormido repetía su nombre
y una infinita voz de enredadera
APUNTEN,
¡FUEGO!
¡MATEN!
y una increíble risa de cristales
DISPARE,
NO SE PARE,
estigma de la bala tras la nuca
NO PIENSE, NO RAZONE,
NO SIENTA,
¡MATE! ¡¡MATE!!

(y las tuercas del cráneo estallaron,
la paz no pudo ser más oportuna)


      (De "Cementerio de gorriones")

lunes, 15 de agosto de 2011

SOLDADITO DE PLOMO II

                     II

   La paz es una niña junto al fuego,
la cabeza apoyada en las rodillas
bajo la mano dulce de una anciana
que le cierra los ojos mansamente.

   Mientras,
la goma grande del silencio
va borrando rotunda las mayúsculas
al Amor, la Libertad, la Guerra…
para dejar tan sólo,
únicamente,
esta paz pequeñita,
este cariño,
la libertad de acariciar si quieres.

  (De "Cementerio de gorriones")

domingo, 14 de agosto de 2011

SOLDADITO DE PLOMO III

Tú, que en vez de fusiles,
empuñaste palomas
y empeñaste la vida.
¿Cómo cambiar la bala
y la mentira?
¿Cómo gritarle al hombre
que, incrédula, la vida,
la pregunta,
el abrazo,
huyeron por el túnel de la herida?,
¿que hasta el aire, aterrado,
quedó mudo,
expectante,
sorprendido,
suspenso,
y que sigue callado
sobre tu cuerpo-tierra?


Aún hay manos de alondra
que prolongan tus manos
y un río de amapolas
fluye calladamente
la sombra de tus rasgos.
Árbol ramificado,
la voz se multiplica
en invisible ejército de voces
donde latentes
se enquistan las preguntas
que suplantaron al dolor
sin odio,
que germinaron
del fondo de la tierra.
Que de la tierra,
sobre tu cuerpo-tierra
siguen interrogando.

  (De "Cementerio de gorriones")

martes, 9 de agosto de 2011

LA BELLA DURMIENTE

    Se durmieron aquellos que quisiste
(la risa de metal del hada mala
incapaz de guardar el maleficio).
Asfalto más allá de tus almenas,
la sangre vieja cosida a tu pasado,
besos incongruentes en la boca.
Alteza, despertad, ojos cerrados,
perezosa la mano en las almohadas.

   ¿Hicieron el amor?¿Fueron felices?
Hijos e hijas ciñeron sus coronas,
ella volvió  a dormir en la cocina,
la aletargó la cera del pasillo.

   Príncipe, como veis, ésta es la escena:
sueños de azúcar,
yogures desnatados,
la vida en “light”,
amor descafeinado.

   Se durmieron aquellos que quisiste,
creció la hierba espesa entre los muros,
el castillo cerrado y protegido,
inexpugnable y gris el amor vuela,
ella volvió a dormir en la cocina,
la risa de metal del hada mala,
se cumplía por fin el maleficio.

    (De "Cementerio de gorriones")

lunes, 8 de agosto de 2011

CUENTO

               (para Teresa y para todos)

Quizá hubiese llegado
a ser rey de los negros
parisinos,
camello de prestigio,
traficante de sueños y poemas…
y allí estaba tirado
en un andén del Metro,
hecho un cadáver.

Impresiona la muerte
en cualquier parte,
detiene a los curiosos,
frena el paso.

Quizá hubiese llegado…,
estaba muerto
en las artificiales entrañas de la tierra
tuvo flores de sangre,
pero nadie le dijo
que el sol brillaba afuera,
nadie le conocía.

Y ese día
sonaron
los tambores
de los negros
en un andén del Metro,
hondos
y minerales.
Sonaron
los tambores
subterráneos,
vibraron
las entrañas de la tierra
y el negro acuchillado
ya no pudo escucharles.

(De "Cementerio de gorriones")

martes, 2 de agosto de 2011

SI LOS DUENDES...


Si los duendes, los elfos,
se buscan en la noche y se suicidan
y empiezan a vivir como gigantes…
Si Alicia nos regresa del espejo
y el hongo nos agranda la estatura…
Si miramos atrás y no nos recordamos,
extrañamos las caras del cristal,
o el milagro esperado no nos llega…
Si, al llegar más allá, estamos solos
y los dedos dibujan caminos imposibles,
nos devuelven las cartas que escribimos…
Si un ángel nos saluda en un suburbio
y hasta la mariposa, con voz ronca,
ha de ensayar canciones en los ríos…
Si subimos a un árbol,
hablamos con la luna,
y un perro a cuatro patas
está haciendo de mago en la penumbra…
Si vestimos levitas
y un simple vaso de agua podría emborracharnos,
brindamos con gaviotas
a falta de palomas mensajeras…,
no importa,
saludemos a los mares.

Mi sombrero de copa también ha envejecido
y abrazo a los mendigos de los puentes;
un ojo calvo y hueco recita su rosario.

Haced una cometa con la luna
y que pasee al viento la tristeza;
que los niños la vuelen,
riámonos con ellos.
¡Renegad de la luna,
el sol está esperando!
Abracemos a perros y mendigos,
a los pobres lunáticos conversos,
cisnes de incógnito en sus trajes de pato,
y soñemos, ¡soñemos!,
que es posible el milagro.

   (De "Cementerio de gorriones")

miércoles, 27 de julio de 2011

BLANCANIEVES

Completada la rueda de las manos
y con el círculo mágico dispuesto
cerraremos los ojos con cansancio
y evocaremos al duende de la lluvia.

Rodarán en el aire los conjuros,
estallará la risa
con su baile de estrellas,
enanitos-gigantes atentos a la trama.

Ella sólo quería ser famosa,
aunque fuera matando a la madrastra.
Corte de mangas les hizo a los dogmáticos,
se enrolló al ojo fijo de la tele,
en un bosque de cables de guitarras
se maquilló de verde las ojeras.

Evocaba a los duendes de la lluvia
e, incapaz de vivirse en otro cuento,
se ahorcó
con el cordón de su corpiño.


martes, 19 de julio de 2011

CENICIENTA

Yo he asesinado en ti
a esa mujer
que llevabas para mí soñada,
no he sido tu ideal,
ni tú mi sueño,
ni mi príncipe azul,
ni yo tu hada.

Hemos matado el cuento que aprendimos
con rosados matices
en la infancia.

No soy tu Cenicienta
de vidriosos zapatos olvidados,
de lujosas carrozas encantadas.
Yo no te siento
príncipe de cuentos,
pero te siento junto a mí
y me basta.

Y, si me miro en ti, y tú me reflejas
en el espejo que forma tu mirada,
yo me contemplo cada vez más mía,
más hacia mi yo-misma,
más cercana.

Y cuando nos herimos,
como filo cortante en las palabras
y abrimos horizontes en la ira,
y cuando llega la calma recobrada
y nos sentimos más firmemente unidos,
lejos de mi ideal y tu mujer soñada,
nos miramos de frente y sonreímos
por este amor
que no es un cuento de hadas.

lunes, 18 de julio de 2011

DE LA MANO DEL ÁNGEL DE LA INFANCIA


   Los famélicos perros le ladran a la luna,
el grillo canta lejos
la canción del estío,
rueda ajena la luna,
con lentitud silente.
De cara a las estrellas,
conjugando vacíos,
el mundo me sonríe
con su faz cadavérica.
Todos los gatos negros,
los de ojos incendiados,
se asoman a mirarme con su sonrisa inmóvil.
Parpadean con miedo
las luces de otro pueblo,
las estrellas prometen
nuevos conjuros mágicos
y una mano invisible se santigua a lo lejos.

Recobro antiguos mitos de la infancia,
el cabello me crece más allá de mi cuello,
rectilíneas se alargan y alisan mis caderas,
la curva de mis senos se borra suavemente,
mi piel se dulcifica,
el camino se ensancha
y una mano invisible
se detiene en mi frente.

  (De "Cementerio de gorriones")

jueves, 14 de julio de 2011

CAPITÁN TRUENO


Las cometas despiertan en tus sienes
 y te escribes con letra de colegio.
Con tus casi treinta años en la manga
relees la cartilla de los sueños.
Perdiste la destreza caligráfica,
te dio su palmetazo la mentira,
de cara a la pared los ideales.

Recita tu lección, Capitán Trueno,
jinete en caballito de madera:
Sigrid se divorció de tu pasado,
Crispín se fue quedando en el camino,
Goliat vive en exilio bajo tierra…

Empezaste la guerra del trabajo,
desnudo de armadura protectora,
cabalgas triunfador por las aceras.

 Alguna vez despierta la aventura
y te haces a la mar,
navegas cuerpos,
caminas por las playas de la duda
y cuelgas la camisa en el perchero
del cometa lejano de la hormiga.

  (De "Cementerio de gorriones")

lunes, 11 de julio de 2011

PULGARCITO


                      
Nunca te dije
que aquello de David era mentira,
que Goliat,
el gigante temible de mi historia…,
que los gigantes aprenden a estar a estar solos,
que son más indefensos que los niños,
que hay gigantones buenos que lloran en la noche
y enanitos perversos que asesinan gorriones.

No te hablé de mi miedo a que crecieses
y descubrir
que ya no había nadie
para escuchar los cuentos que inventamos.

Que tampoco nosotros,
los mayores,
queríamos crecer y descubrirnos,
-mitad niños y adultos -,
en otras candilejas diferentes.

Y fuiste traspasando tu papel de pequeño
y ya, sin piedrecitas
para volver a casa,
-empeñado en seguirnos a hurtadillas -,
por nuestra misma calle te encontramos,
al doblar una esquina,
a la vuelta…
                   de todo.



viernes, 8 de julio de 2011

PETER PAN


                    
Cuando todas las cosas
nombrabas con mi nombre,
-mi pobre Peter Pan -,
yo no sabía
que habrías de buscarme más allá de las cosas,
que, a pesar de mis burlas,
me tomabas en serio
y no te resignaste.

Ahora que ya no estás,
-o sí, ¿quién sabe?-,
ya no tienen sentido mis mágicas mentiras,
me olvido de la letra en las canciones,
pierdo comba en el juego de la vida,
y el mundo de palomas que soñaste
es pura fantasía.

Dimití de mi cargo de Princesa,
me hice trotamundos,
y, por eso, te encargo,
-encarecidamente-,
que atiendas mi correo
y, por si vuelvo,
vigiles, como siempre,
mi plantación de estrellas.

   (De "Cementerio de gorriones")

viernes, 1 de julio de 2011

Presentación en El Corte Inglés de Zaragoza


                                           Fotografía: Álex StDenis
   Verme rodeada de un grupo tan grande de amigos es el mejor de los premios. Os tengo ahí, sentados,  atentos a la voz de Juan Carlos que dice cosas preciosas de mis versos. Que dice también que éste es un libro de amigos y entre amigos. Estoy de acuerdo.  Os tengo ahí, atentos a mi voz que desgrana recuerdos de días felices. Y la entrada triunfal de José Carlos, que suma más halagos a los halagos de Juan Carlos y nos recita con esa voz tan hermosa que él tiene, y nos termina de emocionar del todo. Os veo ahí y el alma se emociona, e intento no emocionarme demasiado, porque quiero que hoy sea un día feliz y de muchas sonrisas, a pesar de toda las personas que fueron importantes en mi vida que ya no están aquí y que tanto echo de menos.
  Y ahí, en primera fila, justo enfrente de mí, está mi sobrino Miguel, en las rodillas de su tía Carmina, mi prima. Me mira Miguel, me sonríe, y me guiña el ojo de vez en cuando para darme ánimos. No puedo evitar devolverle la sonrisa.
   Ex-alumnos, amigos, mi familia... ¿Qué más puedo pedirle hoy a la vida? ¿Cómo no devolver una sonrisa de felicidad cuando me siento tan arropada por vosotros?¿Cómo no sonreír cuando recibo tanto? Alguien me dijo una vez: "¡qué suerte tienes de tener tantos amigos!". Y yo contesté: "por tener tantos amigos, no: por tenerlos tan buenos".
  Un grandísimo abrazo a todos. Un abrazo desde este viejo y cansado corazón que os quiere de verdad.

domingo, 26 de junio de 2011

El sombrero de mago ha envejecido


   Pasa el tiempo y un día volvemos la vista atrás y nos damos cuenta de que hemos perdido cosas pequeñitas, que eran importantes. ¿Aún están en nuestras vidas? ¿Aún somos capaces de creer en la magia?

"La varita del hada
que perdimos
segaba nuestras trenzas
y, -el sombrero de mago envejecido,
la magia mutilada -,
andábamos buscando cajitas-ataúdes
de nuestros diminutos zapatos infantiles,
(enterrad peter pan
stop
urgente).
El vendedor de globos no nos reconocía,
la confitera se había jubilado,
el alegre heladero
y aquel cine ambulante
no volvían…"

   Hace siglos que no he visto cines ambulantes. Y me gustaba mucho el cine ambulante de verano, en la Plaza Vieja de mi pueblo. ¿Aún existen los cines ambulantes?

"Cementerio de gorriones", nueva edición


  Decidí reeditar este “Cementerio de gorriones”, tras muchos años de fotocopiarlo para los nuevos amigos que iban incorporándose a mi vida y para quienes no conseguían encontrarlo: el libro se había vendido en ocho meses y medio. Un milagro para una perfecta desconocida como yo.
   Han pasado veintitrés años desde aquel verano de 1988 en que terminé de escribirlo y lo presenté a concurso. Veintitrés largos años desde que recibí el Premio “Gerardo Diego” de Poesía, por unos cuantos poemas sobre recuerdos de mi infancia y de mi adolescencia. Algunas de las personas importantes de mi vida ya no están aquí para ver este nuevo “Cementerio de gorriones”. Aquel primer premio, aquella primera ilusión compartida con ellos, me abrió las puertas al mundo de la poesía.
   He escrito mucho desde entonces. Aunque en los diez últimos años no he publicado nuevos libros, la poesía me ha acompañado en los momentos decisivos: en los momentos de luz y en los momentos de sombras, en la felicidad y en la tristeza.
   Fue mi madre, meses antes de morir, quien me animó a volver a escribir y a publicar, “a hacer cosas para mí misma, a dedicarme otra vez a la poesía”. Y fue así como decidí que había que reeditar este libro.
  Conforme fui expresando deseos en voz alta, aparecía alguien que iba a realizarlos.           Quise reeditarlo y aparecieron Juan Carlos y Tere, tan hermosamente humanos, tan acogedores. Tan animosos y llenos de fuerza y convicción. Y creyeron en mí, y dijeron que adelante. Que nos embarcaríamos juntos en esta pequeña y loca aventura de editar un libro de poesía. ¡Con lo poquísimo que se lee la poesía! Hay que ser locos para creer que esto puede funcionar. Pero estoy segura de que sí funcionará y nos dará suerte, mucha suerte.
   Quise imágenes para mis poemas y Mercedes, a quien aún no conocía,  me prestó sus maravillosos cuadros, tan cargados de fuerza y de dulzura. Nada más verlos, me enamoré de sus niños en la playa, del abuelo con el bebé en brazos, -tan tierno-, de los ojos de Lorena que traspasaron los míos, del gesto reflexivo de Emilio-padre y su aire de abandono relajado, de la sonrisa de Emilio-hijo, de Covadonga, de Pelayo…
   Quise voz para acompañar mis versos, y mi amigo José Carlos me prestó la suya, esa extraordinaria voz, cálida y honda, que suena a hogar, a casa, a corazón cercano, y  que tanto me emociona el alma cuando recita mis poemas.
   Quise vídeo, y ahí estaba Pedro, uno de mis actores favoritos (¡tiembla, Banderas!), con sus enormes ojos fotográficos, llenos de imágenes mágicas, que encajarán en un puzzle de luces y de sombras, de colores, por donde se cuelan las pinceladas de Mercedes.
    Quise música, y Cristóbal deslizó los dedos por pentagramas de luz y por notas de estrellas. Y me hizo esperar el milagro que, al final, llegó. Sólo para que yo pudiera sonreír al escuchar su música.

  Este libro de ahora ya no es solamente mío: es de todos y cada uno de ellos también. Está cargado de amistad, de generosidad, y de cariño. Está lleno de luz. Una parte, un trocito de cada una de nuestras almas, se ha juntado en estas páginas y ha hecho que el todo suene como una sinfonía armónica que, espero, va a  complacer a quienes se asomen a leernos.
   En alguna parte, en algún rinconcito del cielo, lo sé, mis padres deben estar recordando a aquella niña que fui, y que hacía libritos con las hojas viejas de los calendarios. Y estoy segura también de que deben andar sonriendo ahora mismo.


-"Cementerio de gorriones" se puede comprar en Internet en:
http://www.setelee.com/tienda_setelee.html
y en tiendas El Corte Inglés

viernes, 24 de junio de 2011

Con el puzzle incompleto

Ahora que vuelvo a reeditar mi primer libro, "Cementerio de gorriones" empiezo este blog con un verso del poema que da título al libro:

"Cuando quisimos darnos cuenta
el viejo cementerio de gorriones
ya no estaba en su sitio
y el ángel de la infancia
andaba loco
con el puzzle incompleto entre las manos"

Pasa el tiempo y vamos perdiendo personas que queremos. Faltan piezas en el puzzle de nuestras vidas. Pero la vida sigue. Y aquí estamos.